11 mar. 2010

AQUÍ ESTOY


Aquí estoy, vuelvo como la lluvia olvidada,
resbalando por los charcos de este mermado corazón,
como las hojas que ocupan espacios por mi escritorio.


Aquí estoy, volví como el viento,
agitando hojas y recuerdos,
sentimientos y dudas despeinadas a mi paso.


Con las lágrimas dañando mis ojos,
que rasgan mis pupilas con vocablos afilados,
que dejan gotas en mis manos,
unas manos que resbalan entre migajas de cristales rotos.


Lágrimas que relamen la tristeza a su paso,
y se llevan tras de sí,
partículas de un cariño ajado.


Ahora limpio mis ojos,
rompo los charcos de aquellas promesas,
me deshago del último orgasmo y del penúltimo abrazo,
absorbo mi presente, mi latír, mi pasado,
me olvido de la memoria donde dolía hiriendo.


Lloro un recuerdo y algún que otro desprecio,
y me quedo aquí escondida en la avenida del silencio,
donde despellejo mis sueños,
donde podré saberme libre de todo lo que me encierra y me atormenta,
donde el adiós pueda despedirse para siempre,
y no seguir mendigando por aquella calle desierta.


Aquí estoy, regreso y vuelvo a esconderme,
en los recovecos de mi propio cuerpo,
descolgándome de ésta liana atada a mi desaliento.


Ahora añado segundos al reloj,
le resto minutos a esta espera,
aguanto la respiración,
y encarcelo los suspiros que aún lo sueñan.